lunes, 29 de diciembre de 2008

Los amantes de Teruel


Me enloquecen desde tus saltos de un golpe al despertar, hasta tus ronroneos de placer a la hora de irte a dormir. Escuchas la alarma, suena una melodía que me parece familiar, pero no logro reconocer a que canción pertenece. Te levantas de un golpe, te duchas, y al salir siempre me das ese beso de buenos días, ese beso que al tener el pelo mojado, deja caer algunas gotitas en mi nariz, que me encantan, que me dejan con el olor fresco de ti. De tu mañana, y de lo que me espera en el resto del día. 
Bailo con tus miradas, tus te amos de "as" infinitas, y tus sonrisas... entrelazas nuestras manos cada dos por tres, y eres incapaz de pasar más de diez minutos sin repetir que me amas. Y si soy sincera, cuando agotas este tiempo sin repetirlo, ya empiezo a echarlo de menos. Reconozco tus caras, tus muecas, me vuelve loca cuando me das besitos en la nariz, y cuando dices mi Ali, como si fuese mi propio nombre de pila. 
Andas siempre por delante de mí, a tu ritmo, y repito mi frase bendita de "un paso tuyo son tres míos!", tu siempre te giras, te ríes, y vuelves a andar a mi lado. A veces te sorprendo mirándome, y finjo, intento disimular, parecer indiferente, pero la verdad es que siempre acaba por bailarme el ojo, y te busca, y acabo por mirarte, sin poderlo evitar. 
Odias que al decir que me amas yo te diga que no, y entonces tu repites que sí, yo vuelvo a repetir que no, y tu con cara de niño pequeño repites que sí, alargando la palabra, y acabando con un, y mucho, y lo sabes... En parte repito ese no, buscando cada vez ese sí alargado, y ese mucho con morritos que me vuelve loca. 
Te quiero! Y me encanta la idea de ir a lugares fríos para tener la excusa de abrazarte cuando me venga en gana, me encanta despertar y acostarme contigo, escucharte como resoplas de lo a gusto que estás durmiendo, o estirarte como un gato al despertarte. Que me acomodes contigo antes de dormir, y poder sentir desde cada latido de corazón, hasta los más infinitos sonidos que puede llegar hacer tu barriga. 

Y así es, y le encuentro un nuevo significado a la ciudad de los amantes, a ti, a mi, y al frío.


domingo, 21 de diciembre de 2008

Domingo Navideño

La navidad... 
Qué puedo decir, creo que no siento ni pizca de espíritu navideño...
Y además, es domingo. 




lunes, 8 de diciembre de 2008

Todo va a estar bien.

Todo va a estar bien. 
Frase bendita que me repito una y otra vez.
Me suena a remedio, remedio de una de mis tantas enfermedades.
Enfermedades incurables que sobreviven en mí.
Pero todo va a estar bien.
Lo digo firmemente, incrédula de mi misma.
Pero aún así la digo, y en voz alta si hace falta.
Creo en ella, en todo lo que ella conlleva, en todo lo que ella aspira;
estoy hecha de ella. De pies a cabeza se puede leer en mí. 
Y la repito por delante y por detrás. De espaldas, de frente...
Todo va a estar bien. Repite mi cabeza con firmeza. 
Todo va a estar bien. Repite mi espalda con calma.
Todo va a estar bien...

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Romanticismo Virginal

Romanticismo, hace siglos y décadas que es llamado de esta manera. Y yo me pregunto, ¿Qué es el romanticismo a ciencia cierta? Me suena a chino, y lo distingo como algo sumamente irreal, de percepción dificultosa... Me atrevería a decir que muy allegado a la tristeza y a la melancolía, nos atosiga con lo que parece ser bonito, con las expectativas humanas, y con Dios sabe qué más.

Mi amiga Marisa hizo un comentario muy cierto que me gustaría citar: 
"A veces me gustaría sentirme atraída por otro tipo de hombres,de esos que te pegan palmaditas en el culo en los semáforos y te dicen: ven p'aca cordera! antes de echarte un polvo.
Seria todo mas facil, no crees amor?" 
Esta frase tan correcta, además de hacerme mucha gracia, me hizo pensar en este tema. Y es que el amor parece estar idealizado, a todos nos atrae un tipo de persona en especial, o al menos eso es lo que decimos, pero a la hora de la verdad, siempre nos enamoramos de un prototipo de hombre muy distinto al esperado. Nos enloquecemos con lo difícil y lo tortuoso, nos encanta la idea de sufrir, todos decimos que no, pero en el fondo nos gusta. Nos van los amores raros, de esos que dan mucho pensar y que te hacen delirar todo un día. Y sí, sería mucho más fácil un "ven p'aca cordera" pero aburrido, insulso... Sabríamos qué va a pasar, cómo va a ser... No quedaría nada por descubrir, nada por lo que sufrir, pues no habría expectativa ni idealización, ni esperanza, sabríamos a qué viene, y sabemos cuándo se irá. 

El romanticismo en sí, no crea más que problemas, va de la mano con la melancolía y la tristeza, y no hace más que estorbar, con películas, libros, música, que a todos nos encanta ver, leer, y escuchar... Nos gusta torturarnos, marcamos un significado a "romántico", y esperamos que toda pareja, se adhiera a nuestro propio significado, y si en algún caso, no llega a responder como esperábamos, nos rompemos la cabeza pensando que no nos quieren, que algo pasa... Y es en ese momento, cuando el romanticismo se regocija en su lecho, riendo a carcajadas de lo tontos que somos... Al llegar al espécimen básico, de "ven p' aca cordera" el romanticismo se retuerce de la rabia, pues no tiene nada que hacer, no idealizamos, ni esperamos nada, es elemental, simple... 

Sinceramente, me considero de las pobres románticas, que se desviven por las cosas bonitas y difíciles, romperme la cabeza pensando "me quiere, no me quiere", escuchando canciones, viendo películas y leyendo libros que me hagan llorar y sentir amor por todas partes. Sí, soy de las bobaliconas que sienten mariposas en la barriga, o que esperan con ansia el primer beso... Soy la principal víctima del romance, puede jugar conmigo como quiere, y no se cansa de hacerlo... Soy un blanco fácil, y en ciertos momentos me siento hasta "virginal" por así decirlo, pues me enamoro y me ilusiono siempre como si fuese la primera vez... 


Marisa, bonita, muchas de estas cosas que aquí digo, me recuerdan mucho a ti, y cosas de tu vida, y tu frase, como siempre, dándome mucho en que pensar... (: