
Hoy reafirmo mi teoría de que sentirse libre no es mas que un estado mental. No hay barrotes, muros, nada que se nos interponga, pero aún así hay momentos en los que estamos atrapados, encerrados, y agobiados... Nosotros mismos nos creamos las barreras que nos rodean, nos encerramos con candados y tiramos la llave al mar. Y luego, las presiones se liberan, la mente se abstrae, rompemos el candado, los barrotes, los muros, todo, y salimos, olisqueamos, respiramos, vivimos, vivimos en calma, tranquilos, absortos por el mundo que hay fuera y que nos hemos estado perdiendo mientras nos manteníamos presos.
Y es que realmente somos caóticos, complicados... Me gustan días así, de respirar tranquila y poder disfrutar de lo que soy, de lo que hay, de lo que tengo. Me gusta tener la mente abierta, los pensamientos sanos y fuertes, la cabeza firme... Me gustan los días de bienestar, de "la vida es lo que pasa mientras haces otros planes", de vivirse... Me gustan los días, en los que vuelve el sentimiento de vivirse...
(Y además acabamos proyectos, siempre es bueno darle esta alegría al cuerpo...)
