domingo, 1 de febrero de 2009

Piscinas

No puedo evitar preguntarme cada domingo lo mismo. Casi como costumbre, rutina, el corazón se me acelera, y se me forma un nudo en la garganta. ¿De qué tengo tanto miedo? Porque no podemos parar de razonar y de meditar sobre cosas que no nos llevan a ninguna parte, para caer en cuenta, de que todo está bien. Acaso la estabilidad nos parece una mentira, nos parece irreal y tenemos que sabotearla para sentirnos más reales? Acaso pensamos que las cosas son demasiado buenas para ser verdad? Es una falta de autoestima? o es una autodestrucción masiva hacia nosotros mismos? 

Por qué no podemos dejarlo todo en paz, dejar de tener miedo, y simplemente disfrutar con lo que tenemos enfrente de nosotros. Esto es como una piscina, cuando la miras, te quieres lanzar, pero metes la puntita del pie, y el agua está fría, y entonces te da miedo meterte, te da miedo que tu cuerpo note el cambio, sienta el frío y que no sea tan divertido como pensabas... Pero todos desde dentro te dicen lánzate! lánzate! está buenísima, si nadas un rato se te pasa... Y tu te lo piensas, lo meditas, y al final la única manera que encuentras de hacerlo es dando un salto, te lanzas, sientes el frío y tu cuerpo lo disfruta, el miedo que sentías desaparece, estás dentro y estas sana y salva... Entonces, por qué nos cuesta tanto lanzarnos cada vez, si sabemos que estamos protegidos, que no nos pasará nada... 

Y cuando hablamos de amor, por qué no podemos hacer lo mismo, por qué no imaginamos que es una enorme piscina a la que debemos saltar sin pensar. No nos pasará nada, estaremos a salvo, pero siempre ese miedo... Siempre ese bendito miedo. Dicen que todos sabemos nadar, por instinto, no hay manera de ahogarse, no hay probabilidades de ahogarse. Entonces qué nos pasa? por qué no podemos saltar y sumergirnos en ella sin darle más vueltas... 

Y al fin y al cabo, si algo sale mal, si pasamos mucho frío, si nos cansamos de nadar y de no llegar a la parte baja, siempre podemos salir, nos quedará la humedad, estaremos mojados un tiempo, pero siempre nos secamos, siempre acabamos secándonos... 

Quiero ser fuerte, y saltar y que no me de miedo estar dentro, quiero disfrutar lo que vivo, no quiero vivir con esta angustia, y si algo sale mal, quiero pensar que estaré bien, porque lo estaré, porque a todos nos han roto el corazón, porque luego todos lo superamos, las cosas pasan, la vida sigue... Y nosotros seguimos enamorándonos y seguimos queriendo lanzarnos al agua... Entonces en que coño estamos pensando, en que estoy pensando y por qué no me dejo de estupideces y me arriesgo de una vez, y caigo en la cuenta de que estoy dentro, y estoy bien, y si llega el momento en el que tenga que salir de aquí, lo haré, y estaré bien... Porque eso es lo que hacemos, nos reponemos, somos fuertes, y estaremos bien. Estaré bien, todo va a estar bien...