miércoles, 3 de diciembre de 2008

Romanticismo Virginal

Romanticismo, hace siglos y décadas que es llamado de esta manera. Y yo me pregunto, ¿Qué es el romanticismo a ciencia cierta? Me suena a chino, y lo distingo como algo sumamente irreal, de percepción dificultosa... Me atrevería a decir que muy allegado a la tristeza y a la melancolía, nos atosiga con lo que parece ser bonito, con las expectativas humanas, y con Dios sabe qué más.

Mi amiga Marisa hizo un comentario muy cierto que me gustaría citar: 
"A veces me gustaría sentirme atraída por otro tipo de hombres,de esos que te pegan palmaditas en el culo en los semáforos y te dicen: ven p'aca cordera! antes de echarte un polvo.
Seria todo mas facil, no crees amor?" 
Esta frase tan correcta, además de hacerme mucha gracia, me hizo pensar en este tema. Y es que el amor parece estar idealizado, a todos nos atrae un tipo de persona en especial, o al menos eso es lo que decimos, pero a la hora de la verdad, siempre nos enamoramos de un prototipo de hombre muy distinto al esperado. Nos enloquecemos con lo difícil y lo tortuoso, nos encanta la idea de sufrir, todos decimos que no, pero en el fondo nos gusta. Nos van los amores raros, de esos que dan mucho pensar y que te hacen delirar todo un día. Y sí, sería mucho más fácil un "ven p'aca cordera" pero aburrido, insulso... Sabríamos qué va a pasar, cómo va a ser... No quedaría nada por descubrir, nada por lo que sufrir, pues no habría expectativa ni idealización, ni esperanza, sabríamos a qué viene, y sabemos cuándo se irá. 

El romanticismo en sí, no crea más que problemas, va de la mano con la melancolía y la tristeza, y no hace más que estorbar, con películas, libros, música, que a todos nos encanta ver, leer, y escuchar... Nos gusta torturarnos, marcamos un significado a "romántico", y esperamos que toda pareja, se adhiera a nuestro propio significado, y si en algún caso, no llega a responder como esperábamos, nos rompemos la cabeza pensando que no nos quieren, que algo pasa... Y es en ese momento, cuando el romanticismo se regocija en su lecho, riendo a carcajadas de lo tontos que somos... Al llegar al espécimen básico, de "ven p' aca cordera" el romanticismo se retuerce de la rabia, pues no tiene nada que hacer, no idealizamos, ni esperamos nada, es elemental, simple... 

Sinceramente, me considero de las pobres románticas, que se desviven por las cosas bonitas y difíciles, romperme la cabeza pensando "me quiere, no me quiere", escuchando canciones, viendo películas y leyendo libros que me hagan llorar y sentir amor por todas partes. Sí, soy de las bobaliconas que sienten mariposas en la barriga, o que esperan con ansia el primer beso... Soy la principal víctima del romance, puede jugar conmigo como quiere, y no se cansa de hacerlo... Soy un blanco fácil, y en ciertos momentos me siento hasta "virginal" por así decirlo, pues me enamoro y me ilusiono siempre como si fuese la primera vez... 


Marisa, bonita, muchas de estas cosas que aquí digo, me recuerdan mucho a ti, y cosas de tu vida, y tu frase, como siempre, dándome mucho en que pensar... (:  

1 comentario:

Marisa dijo...

Lo peor es que conformarse con el "ven p'acá cordera" sería rendirse.

Y me da a mi que ni tú ni yo somos de esas... :)

Un besito piñacolada...

Nos hacemos pensar mutuamente, y ahí está la riqueza :)