
Voy hablar de mi abuela, la mujer más graciosa que conozco. Su nombre, María, o coloquialmente Maruja, pero para todos es LA YAYA. Desde que tengo memoria la he tenido siempre muy cerca de mí, y por tanto muy pendiente de todo... Es muy graciosa y pizpireta, y por alguna razón cada vez que pasan los años, más graciosa y más bonita está. No voy alargarme mucho, así que no podré contar todas las historias que conozco, que me cuenta, y recuenta cada vez...
Sólo quería dejar por escrito mi total orgullo y admiración hacia una de las mujeres de mi familia que quiero con todo mi corazón. Recuerdo su antiguo pelo castaño oscuro, el que ahora se ha convertido en un pelo blanco muy liso... Ya no hay maquillaje, ni bolsito rojo con sus pinturas, ni espejito azul del rimmel... Recuerdo con mucha nostalgia sus manzanillas, sus mecachis en la mar, o en la porra frita, sus nena, sus "quieres una tortillita de patata"... O el "claca claca" de sus sandalitas al chocar con el suelo mientras caminaba por la casa... Cómo olvidar el parará papá, parará pachín... O el chiste del pollo... Las historias sobre ella y Paco (mi abuelo), su historia en el barco hacia Venezuela, sus historietas de profesora particular, y pare usted de contar...
Me hace gracia que nos llame a todos con diminutivos, y utilizando ese tono de voz tan particular que todos sabemos exactamente cual es. Pedrito, Marujita, Marga, Pichoncita, Eduardito... Y así uno a uno... No siento más que deseos de verla, y es que es muy graciosa, en serio lo digo... La quiero mucho, y me gusta ver alrededor en la familia, y ver que todos la quieren tanto... Y es que es maravillosa, estupenda como ella sola... Valiente, luchadora, y con mucha fuerza... con un acento español que no pierde por muchos años que viva fuera de España, España, su tierra, y su historia de que nació en Serón, de donde es el mejor jamón serrano...
La quiero mucho, y me llena de felicidad pensar en todo lo que gracias a ella somos ahora todos... No tengo más que palabras de amor y de agradecimiento hacia ella, la mejor mujer que conozco, y conoceré nunca. Mi yaya, la Yaya... Cómo la quiero, y que facilidad tiene para ablandarnos con su tono de voz, y ponernos sentimentales pensando en ella y en sus tonterías... Qué bonita y Qué graciosa es...

2 comentarios:
no puedo dejar de mirar en la foto a esa mujer. qué encanto!!... quiero conocerla :)
Me gustan mucho las yayas, son lo mejor del mundo las yayas, una se siente mas joven cuando tiene yaya...Jo, deberiamos tener yaya toda la vida :(
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