martes, 20 de octubre de 2009

8 am.

Por primera vez en mucho tiempo, tuve una sensación que me dejó completamente pensativa... Estaba sentada en el autobús, última parada, el conductor se fumaba un cigarro en su minuto de descanso, yo mire a mi alrededor, no podía oír nada, pues lo único que sonaba en mi cabeza era "safety bricks" buena canción, por cierto... La gente estaba sentada, tranquila, unos hablaban, otros miraban por la ventana, el señor que conozco de verlo cada mañana en la parada, (que aún no me saluda después de mes y medio viéndonos) leía un libro... No logré ver el título, pero se notaba que no podía sacar la mirada de aquel texto... Y por un momento, un simple instante, me di cuenta de que era gente buena, gente absoluta y completamente buena... Se habían despertado como cada día, como cada mañana, para dedicarse a lo suyo... Y lo curioso es, que sólo les veo cada mañana, al empezar su día, cuando les invaden pensamientos en la cabeza sobre el resto de horas que les quedan por pasar hasta la noche, la vuelta a casa, la esperada vuelta a casa... 

No sé porque tuve esa sensación, sinceramente sé que es una tontería, pues es gente desconocida, que va a lo suyo y ya... Pero no deja de atormentarme, la idea de que vemos tanta gente en nuestras vidas, tanta gente pasa por delante de nosotros, les volvemos a ver y ni nos damos cuenta, no los conocemos, cada quien tiene su vida, su presente, y su futuro... ¿Y si influimos en la vida de esas personas de alguna manera? Y si dentro de veinte años conocemos a esa persona que mirábamos en el autobús, y resulta que es nuestro cuñado, o nuestro jefe, o nuestro empleado, o yo qué se... 

Porque al fin y al cabo, esta vida no es más que una gran casualidad, o al menos eso pienso... Todo son un conjunto de casualidades que nos van llevando durante toda nuestra vida, ese dicho de "el mundo es un pañuelo". Lo tuvo que haber inventado alguien que no dejaba de sorprenderse con la gente que conocía y volvía a conocer a través de otros, y estos otros, de otros, y los otros, de otros... Lo que digo, casualidades... 

No es que quiera ejercer una especie de regla sobre las personas que conocemos, y las que conoceremos... Simplemente me parece una cosa tan peculiar de nosotros... Somos muy graciosos, y yo no se por qué pienso todas estas tonterías... Pero bueno mi cabeza es la que manda... 


No hay comentarios: