viernes, 31 de octubre de 2008

Loveology

Una vez te pregunté por qué no te gustaba decir Te amo. Y tu respuesta me dejó inquieta, y provocó una ternura y una sensibilidad, que ahora cada vez que lo recuerdo pienso en lo bonitos que son tus pensamientos, y lo bonito que es verme involucrada en ellos. Decías que no te gustaban los te amo, que suenan demasiado pasionales, exagerados y desmesurados. (Lo decías todo haciendo un gesto con las manos intentando buscar una palabra exacta para explicar bien aquello que querías decir) Me decías que veías mucho más dulce un te quiero, -queda más bonito y se siente mucho más- dijiste, con una voz muy tierna.
La cosa es, que ya nos acostumbramos a decir siempre te amo, y no es que lo sienta menos, también me gusta mucho cuando lo dices, y me sigues transmitiendo mucho amor. Pero de repente un día me escribes un te quiero, así, sin puntitos suspensivos, sin nada más, a palo seco... Y quiero decir, que me quedé absolutamente embelesada... No sé si es correcto decirlo de esta manera, pero pude sentir ese te quiero desde lo más profundo de mí. Te sentí a ti, tal cual, a mi lado, sin más... Al leerlo, no existieron celos, no existieron dudas, no existió nada mas que un profundo amor, que tengo muy dentro, y que te encargas de que se reproduzca a niveles insólitos día tras día, hasta dejarme sin habla, un día como hoy.

Una vez intenté leerme un libro, (lo dejé porque era demasiado psicoanálisis para mí) pero me gustó mucho una frase del escritor que decía que para él no había respuesta más bonita a un te quiero que un -y yo me siento muy querida por ti- según él, la calidad del te quiero sería tan grande, que llegaría a transmitirle a la otra persona ese sentimiento en estado puro, real, y cercano. Y eso exactamente fue lo que sentí al leer tu te quiero... Así que según Jorge Bucay, podría firmemente decir que me siento muy querida por ti.
Repito mucho en las cosas que escribo hacia ti, todo lo que me transmites, pero es que sinceramente, me parece tan irreal el efecto que puedes causar en mí... No quiero volverme repetitiva en cada cosa que redacto, pero si releo todos los textos dedicados a ti que he puesto aquí, me doy cuenta de que guías el ritmo de mis días, y por tanto te haces guía de mis palabras, y todo lo que aquí expongo no son más que un montón de sentimientos y sensaciones creadas por ti y experimentadas muy dentro de mí. Si alguien leyera esto pensaría que soy una de esas psicópatas que no viven sino dependiendo del hombre que tengan al lado. Pero para alivio de mis pocos lectores, no creo ser de esas, te siento muy dentro de mi vida, más no siento que seas MI propia vida... Me veo más bien totalmente enamorada de ti, un enamoramiento grande y continuo que no hace sino crecer con el tiempo... No logro encontrar una palabra que lo defina exactamente, y en verdad prefiero no encontrarla. Siento que así mi amor no tiene una medida, que es tan grande e infinito que no existe palabra para definirlo, no quiero encasillarlo, ni quiero que disminuya.

Me gusta nuestra "rutina", y ya conocer qué me vas a decir, qué vas hacer o como me vas a mirar. Y también nuestras peleas, que siempre me llevan a una estabilidad después del caos. Caos generalmente creado por mí, y por la parte maquiavélica de mi cerebro, esa parte de la que siempre hablo. Caos que hay días que parece una hecatombe. Y caos, en los que siempre después de la tormenta llega la calma. Y es que me gusta tenerte, a todos nos gusta sentirnos queridos, a salvo, y nos gusta tener a alguien al lado que esté para ayudarnos, y que nos haga felices. No puedo expresar con más palabras mi amor hacia ti, quedaría insensato, y aún así creo que ya parece un poco absurdo repetirlo tanto por estas páginas, pero al fin y al cabo eres lo que me rodea, lo que tengo por dentro, y me gusta sacarlo a pasear de vez en cuando, escribirlo, guardarlo, para que luego en momentos difíciles sepa recordarlo.

(Y todo esto no lo leo igual si no me pongo esta canción de fondo, por mucho que pase el tiempo no me deja de gustar)

No hay comentarios: