Hoy estaba yo pensando, por qué nos dedicaremos tanto tiempo a planificar cosas que queremos que pasen, y después, al llegar el momento, todo sale totalmente distinto a como lo esperábamos. Y no contentos con esto, lo repetimos cada vez, ciegos, sin darnos cuenta de que siempre será igual, todo saldrá al contrario de lo planificado, no tiene ningún sentido darle vueltas, porque es así, y no va a cambiar. Y no sé si es llamarle destino, o lo que sea que quieran llamarle. Y es que todo basado en una extraña ley de Murphy, una vida donde la suerte no existe, donde el ser humano está suelto aquí por quien sabe qué, quien sabe cuándo, y para quien sabe qué. Al final lo que tiene que pasar pasa, lo que tiene que salir bien, sale bien, y lo que tiene que salir mal, sale mal. Y punto, se acabó, no hay vuelta atrás, ni vuelta de página, es simple como una hoja blanca. Lo que es es, y lo que será será. Como decía la canción: "que será, será, whatever will be, will be"
¿Saben de lo que hablo? Nos cegamos en esta intensa y profunda sensación de querer tener respuestas para todo, ir por delante de lo que somos, y de todo lo que nos espera. Tal vez si no nos creáramos tantas expectativas sobre las cosas, luego no habría necesidad de sentirnos decepcionados de lo que viene a continuación. Esto lo he leído en alguna parte, ahora no recuerdo donde, pero sé que lo he leído. Y es que es muy cierto, nos hacemos una idea previa a todo, para luego siempre sentirnos decepcionados, o defraudados del momento final, el definitivo. Y esta creación de falsas expectativas, no hace más que jodernos la vida, con el perdón de la palabra queridos míos. Y es algo que yo creo que más que nada está ya puesto como instinto humano, enterrado muy dentro de nuestro ADN, ahí lo tenemos, planificar, idealizar, y muchas cosas, incluso diría que hasta soñar, son respuestas que creamos de supervivencia, supervivencia en este mundo tan raro, del que sabemos nunca podremos encontrar respuestas por mucho que las busquemos, y que esto por muy raro que nos parezca, tal vez sea lo mejor, -prefiero no saber- buena frase, dicha por mucha gente últimamente a mi alrededor, y me incluyo entre ellos, al fin y al cabo, ojos que no ven, corazón que no siente. Y es que no hay nada peor que sentirnos mal, por algo que no sabemos si pasará, o por algo que no pasó. Somos raros, qué más queremos saber, el otro día hicieron un descubrimiento, el amor y el odio nacen en zonas distintas del cerebro, bendito cerebro, que tantas cosas nos da, controlador de lo que somos en cuerpo y alma, sin él no seríamos nada, más que hueso, y carne amontonados. No sé ni lo que estoy diciendo, estoy empezando a divagar, aquí dejo esto.
Lo más gracioso es, que estoy haciendo exactamente en este momento pública la presencia de este instinto, estoy preguntándome cosas, diciendo, bah qué se yo lo que estoy diciendo, y es que me abruma la posibilidad de darme cuenta, de que tantas preguntas planteadas, no crean más que una ansia absoluta por vivir, y de forma rara me planteo esta pregunta: ¿por qué me siento mucho más viva, optimista, y feliz, haciéndome tantas preguntas? ¿por qué me da tanto miedo dejar de plantearme tantas cosas? ¿será que si dejo de preguntar, indagar, o analizar, se perderá toda la satisfacción que existe en mí, al cuestionarme tantas cosas, dudas...? Creo que ya estoy desvariando, y tanta palabra no hace más que perder el significado de lo que realmente quería decir, ahora sí corto y cambio, porque sino, como diría mi mamá "estoy perdiendo la chaveta".
3 comentarios:
esas son tus plantitas de casa?? las riegas tu o tu mamá?:)
las riega mi mamá (:
las riega bamba
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